En casa de mis pás siempre hubo música, sonando a volumen alto, llenando la casa de otras historias, gentes, países.
Hace poco me encontré una pieza que ponía mi papá cuando yo era niña, al escucharla sentía la fuerza de los instrumentos y me imaginaba un salón de baile elegante, llego de gente y una orquesta al fondo.
La canción se llama "Que nadie sepa mi sufrir", el video no sé si corresponde a la versión que yo escuchaba, creo que deformé el recuerdo y tengo muy presente la voz de un hombre y una orquesta con más fuerza que la que aquí se toca:
Me encontré además otras versiones que me asombraron.
Una con la Sonora Dinamita, ¡Cuántas veces la llegué a escuchar y no la había identificado! ¡pá bailar!
Hay una versión más elegante y desgarradora, de Edith Piaf, en francés se llama "la muchedumbre", no sigue la letra en español, pero sí es la misma música.
Me gusta encontrarme con detalles curiosos!
Acertijo lingüístico
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He tenido medio abandonado el blog. La semana pasada fue muy intensa ya que estoy traduciendo un libro y, al mismo tiempo, intentando aprovechar al máximo mi...
Hace 2 horas



